Calentamiento Dinámico: el calentamiento perfecto que todo corredor debería hacer

Seguramente, siempre haz realizado calentamiento antes de correr, pero ¿lo estás realizando correctamente? Debes tener mucho cuidado con el tipo de calentamiento que llevas acabo, puesto que realizarlo de manera inadecuada te puede acarrear una lesión, tanto antes como mientras corres. Frente a esto, una de las mejores alternativas es el calentamiento dinámico.

¿QUÉ ES EL CALENTAMIENTO DINÁMICO?

El calentamiento dinámico corresponde al conjunto de ejercicios que permiten preparar el cuerpo para realizar algún deporte como correr. Se llama así porque su objetivo principal consiste en incrementar la temperatura de tu cuerpo, apoyar a que el ritmo cardíaco aumente y que la sangre fluya con mayor libertad.






Aún cuando este calentamiento forma parte de la rutina de muchos corredores, el calentamiento ha sido cuestionado en los últimos años. Sin embargo, en la actualidad se dice que el calentamiento dinámico es la opción correcta para acondicionar el cuerpo antes de correr. Por su parte, el calentamiento estático suele ser más adecuado para la fase postentrenamiento, cuando lo que se necesita es enfriar la musculatura y las articulaciones luego del esfuerzo al que han sido sometidos.

 

PRINCIPALES DIFERENCIAS ENTRE EL CALENTAMIENTO DINÁMICO Y EL CALENTAMIENTO ESTÁTICO

 La distinción principal tiene que ver con el movimiento. El calentamiento estático está formado primordialmente por estiramientos, una práctica que puede llevar a lesiones debido al trabajo de los músculos en frío. Así también, podrían ocasionar la pérdida de flexibilidad y potencia, que es el resultado contrario de lo que quiere conseguir un corredor.

 





 Por otro lado, el calentamiento dinámico es una clase de ejercicios suaves que puedes hacer antes de tu entrenamiento habitual para favorecer la fluidez de la sangre e incrementar la temperatura de tu cuerpo. De esta manera, evitas dañar tus articulaciones, relajas tus músculos, aceleras los impulsos nerviosos y, por ende, aumentas tu rendimiento al correr.

ALGUNOS EJEMPLOS DE CALENTAMIENTO DINÁMICO

Un excelente ejemplo de calentamiento dinámico es el trote suave durante unos minutos. Puedes empezar caminando y luego ir subiendo la intensidad, siempre que finalices de forma explosiva. Debes tener en cuenta que con el calentamiento no estás buscando hacer cambios bruscos de intensidad ni tampoco trabajar la potencia.

Si no tienes tiempo para correr, puedes hacer saltos de rodilla, es decir, pequeños botes en el lugar subiendo las rodillas todo lo que puedas, o bien talones a los glúteos, que sería justo el punto contrario, puesto que con este ejercicio trabajarás el salto inverso, que consiste en llevar los talones a los glúteos. Sólo necesitas realizar cada ejercicio durante 30 segundos.

Con solamente 5 o 10 minutos de calentamiento dinámico puedes preparar tu cuerpo para el deporte. Debes recordar que, cuando finalices, necesitarás enfriar tu musculatura con una rutina de estiramientos.

 

 

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