4 errores que los corredores cometen después de correr

Al correr, tu cuerpo se encuentra recibiendo un potente estímulo del entrenamiento: tu musculatura tiene que soportar un enorme reto, tus articulaciones trabajan fuertemente y el cerebro se encuentra sobre exigido, ya que debe poner toda su concentración en cada paso. Debido a esto, no es extraño que cuando finalizas cada entrenamiento comience una etapa muy relevante: La Recuperación. En esta fase tu cuerpo compensará toda aquella tensión sufrida mientras corrías, con el fin de poder llevar el rendimiento al nivel posterior.

Todo lo dicho anteriormente tiene bastante sentido,  no obstante varios corredores suelen cometer el error de no realizar una correcta recuperación.

Sigue con nosotros y te contaremos los 4 errores más comunes que los corredores cometen después de correr y que debes evitar.

1. SALTAR LA ETAPA: RETORNO A LA CALMA

Recién terminaste tu entrenamiento, te sacas tus zapatillas y ¿te acuestas a descansar? ¡Terrible error! Jamás tienes que finalizar tus sesiones de entrenamiento con tanta brusquedad. Tu cuerpo requiere retornar a la calma luego del entrenamiento: que des por finalizadas tus sesiones de entrenamiento de esta forma es una manera de decirle a tu cuerpo que puede empezar a recuperarse.

Recomendación práctica:

Así tienen que ser los 5 minutos finales de tu sesión: baja la velocidad para que se reduzca tu frecuencia cardíaca. Realiza estiramientos o, también, puedes relajar tu musculatura con un rodillo de espuma. De esta manera los músculos mantendrán su flexibilidad y previenes lesionarte.





2. NO HIDRATARSE CORRECTAMENTE

Si no te hidratas adecuadamente luego de correr, el cuerpo no puede retornar al trabajo eficientemente y tampoco elimina correctamente los residuos metabólicos, como por ejemplo el ácido láctico que se genera luego de un entrenamiento fuerte. Por este motivo debes beber la suficiente agua o bebidas para que reemplaces los electrolitos en las 2 horas posteriores a correr.  De esta manera proporcionarás a tu musculatura el oxígeno y los nutrientes necesarios para la flexibilidad.

Recomendación práctica:

Intensidad moderada: 0,5 litros

Intensidad alta: 1 litro

Intensidad extrema: 1,5 litros

3. NO REPONER TUS RESERVAS DE GLUCÓGENO

Mientras corres utilizas tu energía, quemas calorías y consumes los recursos de tu cuerpo para hacer andar tus músculos, tendones, ligamentos y huesos. Debido a esto, el cuerpo requiere reponer estos recursos rápidamente, ya que de otra manera no hay desarrollo de masa muscular y el cuerpo no puede tener una correcta recuperación.

Es bueno que lo sepas:

Aunque decidas correr para bajar de peso, debes comer después del entrenamiento. Tu metabolismo debe realizar un arduo trabajo luego de correr para eliminar el exceso de grasa, sin embargo requiere también del combustible necesario para no quemar la masa muscular que quema esa grasa.

4. COMER DEMASIADO Y DE TODO

Evita sobreestimar la quema de calorías. Varios corredores ceden a la tentación de comer de todo luego de correr, ya que estiman que han quemado una enorme cantidad de calorías. No obstante, debes tener presente que comer alimentos ricos en grasa y azúcar, además de alcohol, es sinónimo de introducir a tu cuerpo muchas más calorías de las que quemaste.

 





 

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